Publicidad:
La Coctelera

Borges y el asombro

H.O En cierta calle hay cierta firme puerta / con su timbre y su número preciso / y un sabor a perdido paraíso, / que en los atardeceres no está abierta / a mi paso. Cumplida la jornada,/ una esperada voz me esperaría / en la disgregación de cada día / y en la paz de la noche enamorada. / Esas cosas no son. Otra es mi suerte: / Las vagas horas, la memoria impura, / el abuso de la literatura / y en el confín la no gustada muerte. / Sólo esa piedra quiero. / Sólo pido / las dos abstractas fechas y el olvido. Jorge Luis Borges.

Creo que el asombro, en todo el sentido de la palabra, lo conocí por primera vez cuando cercana a los 15 años, cayó en mis manos un libro de Jorge Luis Borges un día de esos de mucho aburrimiento y encierro adolescente por tragedias que sólo pueden ser trágicas en la adolescencia. Me refugiaba, más que refugiarme me escondía, en el último rincón de la casa. Algo bastante común porque yo era el “perro verde” de mi familia.

Era una vieja casa de pueblo con muchas habitaciones y dos patios que se sucedían uno tras otro. Una casa oscura y medio tenebrosa en la que solían pasar cosas raras que hacían que todos termináramos creyendo en la existencia de fantasmas. Como todas las viejas casas de pueblos llaneros carecía de jardín pero tenía un enorme, o mejor dicho dos, enormes patios traseros cargados de árboles, de cuerdas para tender la ropa y alguno que otro animal doméstico cuando no un cerdo o gallinas que desde que llegaban, tenían los pobres los días contados para terminar en una olla, exactamente 3 días antes de la navidad.

Yo le tenía especial pavor al segundo patio en el que se alternaban una docena de árboles de mango y ciruela de huesito . El primer patio era lo suficientemente grande como para que nadie de la casa quisiera ir al segundo a menos que fuera el tiempo en el que la fruta estaba madura, entonces todos iban a cogerla de ésos árboles que nunca defraudaron a pesar de que nadie les cuidaba especialmente. Mi madre, quién por su larga jornada y enormes recorridos como maestra rural no tenía demasiado tiempo para ejercer como ama de casa, se daba cuenta de lo enmalezado que estaba el patio y terminábamos una tarde, todos afanados en la tarea de limpieza. Con los años, por alguna razón extraña, esas tardes de limpieza y empacho de mango o ciruela de huesito han dejado de ser el aburrido momento familiar que tanto detestaba y se han transformado en mi especial momento saudade.

A excepción de ésos escasos momentos familiares. El segundo patio era un lugar solitario y oscuro acorde con el resto de la casa. En parte por la sombra de los mangos, en parte por que detrás suyo, había una quebrada que con los años se fue transformando en el último refugio de todos los colgados del pueblo, de los amantes clandestinos y de los que ya no tenían vuelta del delirium tremens. Un verdadero vertedero de almas que hacía que a mi madre no le hiciera mucha gracia que visitáramos el patio a menos que los chicos estuvieran en casa y lo suficientemente cerca como para acudir al primer grito.

Pero yo era mucho yo. Una autista solo capaz de comunicarse consigo misma y el patio que tanto miedo me producía, a su vez ejercía un llamado imposible de evitar (ya apuntaba yo maneras a eso de estar entre la pureza y el arrabal). Casi como un ritual, día tras día durante unos 3 años, cogía mi almohada, un libro cualquiera, un pequeño radio cassette a pilas y me instalaba en el tronco de uno de los árboles de ciruela que por su forma, me acogía casi como una hamaca. Fleetwood Mac acababa de sacar Rumours y no me cansaba de oír Never Going Back Again, tanto que terminé grabando esa única canción repetida hasta completar una de las caras del cassete para no tener que rebobinar. Y entre la música, el calor de la tarde llanera, el olor a fruta y el rumor permanente de la quebrada, yo me sumergía en las páginas de un libro cualquiera buscando escapar de un entorno en el que me sentía como una extraterrestre, cosas de adolescente… Supongo.

Leía hasta bien entrada la tarde y tenía que esforzarme por distinguir las letras entre las sombras que danzaban buscando cubrirlo todo. Hay una hora de la tarde que todavía no se transforma en noche, ésa en la que las sombras parecen amenazantes y con vida propia, hora en que los ruidos comienzan a agudizarse, ésa hora me hace aún hoy; sentirme especialmente vulnerable, especialmente frágil y especialmente ausente de este mundo. Así que a ésa hora recogía todo con prisas y salía corriendo. Atravesaba los dos patios tan rápido como podía (la ropa que colgaba en el primer patio me parecía especialmente fantasmagórica) para refugiarme en el corredor todavía desierto y aprovechar el último ratito de soledad justo antes de que comenzaran los movimientos de la cena, para jugar con mi gato, seguir sumergida en las historias que acababa de leer y resignarme al hecho de que en pocos minutos tendría que compartir con todos, familia y agregados, sólo para seguir siendo, como siempre, el “perro verde” de la casa.

Y en esas tardes, entre esos libros, árboles, sombras y ruidos de quebrada cargada de historias subterráneas, me encontré con un libro azul: “Nueva antología personal”, en una edición barata de Bruguera que en cierto sentido, me cambió para siempre.

Con Borges creció mi fascinación por las historias de puñales y el asombro por el Jardín de los senderos que se bifurcan continúa a casi 30 años de mi primera lectura. Y aún hoy en día sigue pareciéndome imposible que El hombre de la Esquina Rosada conviva tan perfectamente con ése ensayo sobre Nathaniel Hawthorne que hace que quieras salir corriendo a leer Wakefield .

Ése día las sombras de la tarde no sólo cayeron sobre mí en el segundo patio. Una vez encendida la pequeña bombilla que lo alumbraba para poder seguir leyendo, vino la noche y entró la madrugada. A lo lejos oía las voces que me llamaban pero yo no podía separarme de Borges y sólo lo dejé cuando cansados de buscar, alguien en casa pensó, que aunque improbable, yo podía estar en el segundo patio de los mangos y las ciruelas de huesitos, del rumor de la quebrada y la maleza. Y ahí acabó pero sólo por ése día, mi fascinación por Borges. Ni siquiera recibí un regaño de mi madre a pesar del susto que se llevaron. Al fin y al cabo sólo fue otra confirmación de que yo era la rara de la familia.

Con los años leer a Borges me generó un cierto sentimiento contradictorio. No soy de las que puede separar al ser humano de su obra y me causaba una cierta culpa el sentirme incapaz de desprenderme de los escritos de un hombre tan de derechas. No entendía que alguien con esa sensibilidad para escribir fuera capaz de justificar una dictadura tan feroz como la de Argentina. Entendí perfectamente cuando ya veinteañera, mi amiga y a la vez mi profesora de Historia del Cine me dijo que no leía a Borges “porque sabía que le iba a gustar”. Era una argentina fantástica, una verdadera enamorada del cine. Una mujer de mirada triste, exiliada de la dictadura y nostálgica de los suyos para quién leer a Borges o más bien gustar de Borges, habría sido una afrenta no sólo a sus convicciones, sino a aquellos a los que extrañaba. Y la entendía perfectamente porque con todos mis cuestionamientos ideológicos hacia Borges, nunca pude escapar de volver cada cierto tiempo a sumergirme en sus historias y a sentir por su literatura una reverencia casi religiosa.

Se muy bien que este post es un barullo. Tanta palabrería solo para decir que me gusta Borges, algo que no habría llevado ni una línea a cualquier otra persona. Pero es que así estoy desde hace rato, hecha un barullo con patas y ahora que tengo más sitios donde descargar las opiniones políticas, me gusta la idea de dejar los desvaríos y los recuerdos en este blog. Y es que últimamente el ruido dentro de mi crece a la par que el dolor que me acompaña desde hace años pero ahora con más intensidad y necesito aparcarlo en algún lado para poder seguir trabajando y viviendo. Crece tanto que me siento exactamente como la Eva de García Márquez y tan sólo espero no despertar dentro de tres mil años sintiendo el deseo de comerme una naranja.

Saudade: El sabor agridulce de la ciruela de huesito derramando toda su jugosidad en mi boca. Daría cualquier cosa por comerla otra vez

El Tema: H.O versión de Pedro Aznar en un dueto imposible con Jairo.

De voces y recuerdos... A Luz Casal

La primera vez que oí a Luz Casal fue en 1989 en el tiempo en que trabajaba en una compañía discográfica. Por lo general no era muy entusiasta de la música Española y si se trataba de Rock en español prefería con diferencia lo que llegaba del Cono Sur. Pero la oí justo en un momento importante y agradable, de esas cosas que te marcan y se quedan para siempre en tu memoria. Además ése disco del 89 de Luz Casal traía un tema que días más tarde no dejaba de tararear por toda la oficina porque, típico tópico, reflejaba la historia particular que vivía entonces.

Era una buena época. De esos raros momentos en los que estás justo en el lugar donde quieres estar y exactamente cómo quieres estar. Al poco tiempo las cosas cambiarían radicalmente pero uno de los más gratos recuerdos del período, está asociado a la primera vez que oí a Luz Casal a pesar de que yo en realidad manejaba los sellos de música clásica y ni siquiera llegó a entrar en mi colección de discos que seguía teniendo las mismas marcadas preferencias por otro tipo de música.

Meses después dejé la discográfica y me dediqué a otras cosas. En todo este tiempo, aunque ha habido buenos y malos momentos, a veces me ataca la nostalgia de los tiempos en que era una afortunada que hacía justo lo que le gustaba y de paso cobraba por ello.

Muchos años más tarde encontré de nuevo la voz de Luz Casal lista para unirse a uno de mis recuerdos. Estaba en medio de la producción de un Festival Internacional de Fotografía en el que nada salía medianamente bien porque a uno de estos expertos en lograr subvenciones le surgió la genial idea de hacerlo en un pueblo en medio de la nada a más de 35 grados y donde el agua solía fallar con frecuencia. Y más que las carencias del pueblo el divismo de quién se suponía tenía que querer que todo saliera bien pero se empeñaba en justo lo contrario. A punto ya de perder los nervios y mandarlo todo al diablo a mi amigo Guillermo, a quién había contratado para que me asistiera, se le ocurrió la sensata idea de montarme en el coche cerca de la madrugada, conducir una hora hasta la playa y sacar una botella para simplemente, emborracharnos y así perder de vista a quién nos estaba haciendo la vida más imposible que el calor y la falta de agua. Yo ya había decidido salir de Venezuela y no quería que mi último trabajo terminara con una espantada. Guillermo sólo quería alejarse de la tentación de golpear al personaje de marras.

Entonces, de entre la música, Guillermo sacó un cassette que justo me habían enviado de España y lo primero en sonar fué de nuevo, Luz Casal y con Luz Casal de fondo recibí la llamada de esa persona que por entonces me quería, que me había enviado todas esas canciones y que me esperaba en ése mundo lejano. Dicen que la música tiene efecto calmante. Si la música te la regala alguien que te quiere resulta además consoladora. Yo pude terminar el Festival sin cometer un crimen y poco tiempo después montaba en un avión para venirme a España.

Guillermo ya no está. Quien me quería tampoco está de la misma manera. Ya no compartimos una cama pero seguimos compartiendo la vida y el sentimiento del principio se ha transformado en una amistad a prueba de todo. Luz Casal sigue sin ser una cantante que me guste especialmente pero indefectiblemente está ligada a dos de mis mejores recuerdos.

Y toda esta perorata ha sido simplemente para desear que supere este bache para que siga cantando mucho tiempo más. A ver si un día logro conjugar otro buen recuerdo al amparo de su voz.

Technorati:

iPhone, iPod ¿iQué?

Desde hace tiempo veo cada vez más, a gente cercana que va por ahí presumiendo de iPod o ahorrando hasta el cansancio para comprárselo como si se les fuera la vida en ello. Ahora la empresa del sin par Steve Jobs, lanza al mercado iPhone y ya encuentro los mensajes de amigos y amigas que están haciendo equilbrios presupuestarios para ser los primeros en pagar los casi 600 dólares que les costará el nuevo juguetito de Apple. Hasta aquí lo normal, consumistas somos todos y siempre habrá alguna pijotada que se transforme en nuestro "objeto de deseo". Lo que si me parece un poco contrasentido es que éste fanatismo por el iPod viene de gente que defiende a rabiar el software libre, que proclaman no ser esclavos de Windows y consideran a Bill Gates más peligroso que imaginarse a Bin Laden y al Papa planificando juntos el futuro del mundo... Y a mi me parece que falta un poquito de coherencia, que cacarear lo originales, inteligentes, lo buenos, lo solidarios que somos por promover y utilizar el software libre es una fachada que se cae a pedazos cuando sacamos del bolsillo el super anhelado iPod...

Tener un iPod es casi la norma entre mis amistades "libres y contrasistema", forma parte de esa imagen de enémigos acérrimos del infame capitalista dueño de Microsoft. Supongo entonces que llevar un iPhone en la mano, viene a ser más de lo mismo...

Pues queridos y queridas tener un iPod y suspirar por un iPhone, no es un símbolo de rebeldia ni mucho menos de libertad, ni de nada más que consumismo del peor. Puro snobismo pués... Y es que habría que estar muy desinformados para no saber que si hay un infame capitalista en este mundo, ése se llama Steve Jobs, si hay una empresa que no es solidaria con nada, esa empresa se llama Apple y si hay un grupo con ganancias más que obscenas (solo por el telefonillo de marras obtendrán una ganancia del 50%) mientras sus equipos los fabrican en maquiladoras chinas, ese grupo es el de la manzanita amistosa. Claro que ese margen de ganancia se lo pueden permitir porque saben que para su clientela el iPhone será más cuestión de imagen que de prestaciones y si costara más igual lo pagarían por llevar la marca del supercool club Apple.

Ya si hablamos de la libertad por la que tanto peleamos a Apple no le gusta demasiado, venga de expertos desarrolladores o de niñas pizpiretas. Así que a capitalistas sin escrúpulos, Apple suspende hasta por ser la empresa tecnologica que más contamina según Greenpeace.

Hace poco Acuarela Cool publicó un post muy acertado sobre las contradicciones de cierto discurso del asociacionismo gay-lésbico de izquierdas en la denuncia de todos los males del consumismo y del capitalismo para terminar la reunión en Chueca. Y yo puedo recordar a cierto Alcalde de Caracas con el que me tocó lidiar para defender los dineros de los subsidios al cortometraje. Mientras me lanzaba un discurso sobre los grandes sacrificios y la inversión que hacia en favor de los desfavorecidos porque él mismo, "era un hombre de origen humilde, revolucionario y patriota" (todavía no decían Bolivariano), me apuntaba con una MontBlanc y llevaba un Rolex en la muñeca que te dejaba ciega. Ese es el discurso que a mi me mata de aburrimiento por insostenible.

Admitámoslo, tener un iPod es una pijotada como otra cualquiera pero ciertamente en alguna gente el iPod y el iPhone resultan de lo más incoherentes (casi como Fidalgo comiendo amigablemente con Rajoy) más si tomamos en cuenta que Apple siempre ha hecho énfasis en la imagen: tienes un iPod, iPhone, iMac o lo que sea, eres cool, no lo tienes, no eres nadie. Yo sigo sintiéndome muy de izquierdas, pero hace tiempo dejé el discursillo libertario sobretodo porque soy una consumista de Pro... Eso si, jamás tendré un iPod porque trato de ser un poco coherente. Prefiero comprar a empresas que no utilizan esclavos en el tercer mundo, siempre que no se trate claro de mi nuevo amor imposible (por ahora). Aunque la fabricaran bonobos con grilletes, la quiero (es miiiiaaaaaaaaaa), o de mi esperadísimo Nokia N95 con cámara de 5mp, video calidad dvd, 3g, etc, unas comodísimas botas para caminar por los campos de centro y suramerica mientras voy a grabar a gente que apenas le alcanza para comer, menos para llevar unas botas superventiladas como las mías... Total ya tendré tiempo de redimirme dándoles un uso solidario y utilizando software libre para editar. Vale, vale, esto es un rollo interminable, por eso lo mejor es ser libre hasta para comprarse el iPhone de marras, pero por favor, lo podemos hacer sin discursos contradictorios...

Una revisión necesaria...

sólo un añadido a mi post, para recomendar la lectura de lo escrito hoy en Escolar.net... Una revisión ciertamente necesaria. Que no se nos olvide hasta donde se puede llegar, cuando "todo vale" para recuperar el poder. Hoy Rajoy ha demostrado un cinismo más allá de toda lógica en su desvergonzada desmemoria.

Hasta aquí...

"Si usted no cumple, le pondrán bombas y si no le ponen bombas, es porque ha cedido"

Nunca, en toda mi vida que ya puedo presumir llamándola larga vida, había oído en boca de un lider político que aspira a presidir un país, una expresión más inmoral, más mezquina, más indecente ni más miserable. Si toman en cuenta que soy latinoamericana, podrán entender que cuando digo nunca... Es mucho, pero que mucho decir...

Hoy Mariano Rajoy ha entrado por la puerta grande en la historia universal de la infamia. Yo he sentido una tristeza inexplicable. Eso.. Estoy "hasta aquí" de la política. Hoy retomo el blog, pero será otro blog...

Pañuelitos virtuales

"Niña que bordas la blanca tela niña que bordas la blanca tela niña que tejes en tu telar bórdame el mapa de Venezuela y un pañuelito para llorar" (Malagueña. Folklore venezolano)

Si existieran los pañuelitos virtuales, esta larga noche y madrugada me habrían hecho falta por toneladas. A cada ventanita de amigas y familiares llorando la derrota, más crecían mis ganas de estar ahí, tan sólo para consolar. Lo siento... Por vosotras. Pero no entiendo en que momento un país se volvió tan loco como para que un simple resultado electoral signifique el fin de todas las opciones para tanta gente y una revancha absurda para tanta otra.

No me gusta el ganador, eso lo saben los que me conocen desde hace tiempo, tampoco me gustaba nada el candidato perdedor. Venezuela me entristece pero lo que más me duele es verles sufrir por un absurdo. Un Presidente no es más que una anécdota y nos hemos empeñado en darle no sólo poder sobre la vida politica y las instituciones, sino sobre nuestra propia vida. ¿Cómo si no, se entiende tanta lágrima derramada ayer?.

Y lo único desolador para mi, es que ayer se manejaban dos opciones: O Chávez o salto atrás... Cualquiera de las dos decepciona. La gente eligió la primera de manera contundente y sería bueno que de una vez por todas, el otro lado intentara leer el fenómeno Chávez en vez de menospreciarlo. Así les va...

Ojalá haya un cambio de rumbo, ojalá se apueste por la convivencia y el diálogo... Lo dudo.

American Babies


Powered by Castpost

Por primera vez desde que gobierna ese maravilloso país, salvaguarda de los valores de la civilización occidental, el Presidente George W. Bush ha vetado una Ley aprobada mayoritariamente por el Senado. No ha habido sorpresa, simplemente se ha limitado a cumplir con lo que ya antes había anunciado para beneplácito de los guardianes de la moral cristiana en los Estados Unidos.

El veto al Proyecto de Ley para aumentar los fondos federales a la investigación con células madre entra dentro de la muy conocida postura del Presidente Bush en contra de la utilización de embriones en concordancia con los sectores religiosos y conservadores que consideran que la vida se inicia en el mismo momento de la gestación. La misma postura que les hace mantener una posición contraria al aborto y a casi todos los métodos contraceptivos.

Es obvio que las convicciones religiosas de George Bush son profundas. A su preocupación por los valores de la familia americana, la heterosexualidad de la familia americana, la inocencia y la castidad de los jóvenes americanos, se suma ahora esta iniciativa para proteger la vida de los niños, o mejor dicho, los futuros niños americanos. Y no podía elegir mejor el marco para su anuncio de veto: un edulcorado cuadro en el que aparece rodeado de familias adoptantes de niños que antes habían sido embriones descartados. Un buen golpe mediático, no cabe duda. El Presidente Bush parece llevarse bien con la cámara a pesar de su escaso manejo del inglés (su idioma natal y único en su haber) sus contínuos dislates, sus "despistes" y su nada protocolaria costumbre de ir dando masajitos a las Presidentas de países amigos. Al menos para la derecha más a la derecha en Norteamerica, se ha transformado en su cowboy, justiciero y redentor.

"Cada uno de estos niños fue adoptado cuando era un embrión y ha recibido la bendición de poder crecer en el seno de una familia cariñosa. Estos niños y niñas no son simples repuestos" declaró un emocionado Presidente Bush

Es una verdadera pena que el muy poderoso Presidente George W. Bush no muestre igual preocupación por los niños ya nacidos en otras partes del mundo. Muchos de ellos ni siquiera servirán de "simples respuestos" porque sus cuerpos quedan destrozados por las bombas.

Es una verdadera pena que este hombre "piadoso" capaz de vetar una ley porque, según sus propias palabras, "cruza una frontera moral que nuestra decente sociedad necesita respetar", no tenga la capacidad de entender que también existe una frontera moral que debería impedir la masacre contínua niños inocentes fuera de las fronteras de los Estados Unidos.

Es una pena aún mayor que las muy decentes familias americanas que rodean al Presidente en su anuncio de veto, con sus sonrisas de ortodoncia, sus banderitas de papel y sus trajes de gusto dudoso, no exijan el mismo respeto a la vida de los niños nacidos en Iraq (Iraq todavía existe aunque prácticamente haya desaparecido de las noticias), Palestina o el Líbano.

Una tontería lo que digo, ya lo se. Estas familias por lo general no se enteran de que existe un mundo más allá de su Estado natal, menos van a importarles las bombas que sus soldados arrojan fuera de las fronteras de eso que, presuntuosamente llaman America, como si fueran los dueños del continente entero. Después de todo, están en una cruzada para salvar a la civilización occidental e imponer la democracia en ese mundo ajeno, poblado por bárbaros que adoran a otros dioses.

Si alguien albergaba dudas de que un cigoto norteamericano es mil veces más importante que todos los niños ya nacidos en ciertas partes del mundo, el discurso del Presidente Bush lo ha dejado bien claro. Los principios éticos y morales de la decente sociedad americana sólo son infranqueables dentro de sus fronteras. Los futuros American babies podrán nacer y seguir haciendo barbacoas el 4 de julio. America puede dormir en paz... Después de todo God Blessed America y a nadie más.

Anda... Casi lo olvido: Happy Birthday Mr. President.

NOS VAMOS DE MARCHA

Hoy estaremos de Marcha en Madrid. Ha habido otras pero éste es un buen año después de todo. Se cumple un año de la normativa legal que acabó con la aberración de que existiera una ciudadanía de segunda clase y se ha dado inicio a los trámites parlamentarios de otra Ley largamente esperada por el colectivo transexual y transgénero. Cabe entonces la celebración. Por eso viajamos a Madrid, por eso veremos a las amigas y si hay suerte Chavela "arrastrará la cobija y ensuciará el apellido". Si no la hay se le oirá cantar cualquier otra cosa. Siempre es bueno oir cantar a una leyenda viva.

También cabe hacer balance. Si en España hemos dado un salto en materia de derechos, aún queda un largo trecho por andar para acabar con la homofobia, vencer el discurso de los intolerantes y para educar verdaderamente en igualdad.

En todo caso hoy prefiero recurrir a la imagen por aquello de que una dice más que mil palabras. Un recorrido visual por un año de satisfacciones locales pero también de esa terrible, amarga y frustrante sensación de vivir la misma horrorosa película repetida hasta el cansancio. Una película cuyo final no está escrito y que será más o menos feliz, más o menos desgraciado, más o menos atroz.

Así entre marchas y conciertos es bueno recordar que existe un mundo ahí afuera que está muy lejos de alcanzar lo que aquí hemos logrado. Que es necesario seguir implicándose y que el activismo es más que nunca, tremendamente necesario.

Como era de esperar, el discurso de los muy "decentes" defensores de la familia tradicional no se caracterizó por su originalidad. Lo mismo en tantos idiomas, ha resultado verdaderamente aburrido.

Es obvio que ante la situación de buena parte del mundo lo alcanzado en España constituye casi un privilegio.

Por no olvidar aquellos Estados en los que se tortura por causa de la condición sexual

Es una escena casi cotidiana. Miles de homosexuales han sido colgados en Irán, pero de repente el mundo "reaccionó indignado". Por fin nos dábamos cuenta, sólo tenía que salir la imagen brutal en la tele. Es una lástima que esa indignación durará sólo dos telediarios. Los homosexuales siguen siendo torturados y colgados en Irán pero ahora nuestra atención y nuestra "indignación" pertenece a otra "noticia de actualidad"

.

Y si usted es de los que opinan que ya es hora de dejar el activismo y centrarse en la "normalidad" y la integración. No está de más entonces recordarle que todo lo que se ha ganado, cierta clase política está tratando de echarlo atrás mientras de manera hipócrita, se ponen sus galas para asistir a las bodas de sus compañeros de partido.