Pos va a ser que no lo sé... Se supone que es por eso que nos embarcamos en esto de las bitácoras personales, para decir algo. La verdad este blog no es más que una forma de despejar ideas para poder continuar con mi trabajo que, se supone también, se desarrolla escribiendo. Aunque escribir es lo menos que hago ultimamente y más bien paso horas frente al ordenador decidiendo si quiero hacerlo cuando en realidad lo que en el fondo deseo es ir a la cocina y hacer unas croquetas o cualquier otra comida muy calórica, comer hasta reventar y dejar que mi cuerpo engorde como le apetecería, en lugar de esta absurda lucha por mantener el peso correcto, la salud correcta, la figura correcta. Yo en realidad querría ir del ordenador a la cocina y de la cocina hasta el ordenador, comer todas las guarradas posibles y seguir haciendo lo mismo hasta que el peso no me permita caminar más y me arrastre por el piso como una especie de ameba grasienta. ¿Las amebas se arrastran? Ok... En realidad no es una metáfora correcta pero me quedaba bien como final de párrafo.

Ya está, la verdad es que si pienso en mi como una ameba gorda no me gusta tanto la cosa, así que seguiré tratando de tener el peso correcto.

Me asombra que este artículo lo comience con el asunto peso y comidas, no lo esperaba pero de repente zas... ahí estaban saliendo palabras en contra de la dieta a favor de la gula más absoluta, hasta que vi a la ameba grasienta arrastrándose por mi salón. Entonces ahora si... creo que prefiero pasar a otro tema ¿Pero cual?. Cualquiera me digo, total no escribo este blog esperando que nadie lo lea.

En el apartado en el que hay que definirse (detesto esa palabra) para crear el blog, léase definición por genero sexual, he puesto "otra"... Tiene poco que ver con la heterosexualidad, homosexualidad o bisexualidad aunque también. Y es que ese término trisexual que inauguró hace poco Miguel Bosé me mola bastante. "Otra" en realidad tiene mucho que ver con ser "un bicho raro", cuarenta tacos siendo un bicho raro y no me canso, digo yo, será que es genética la cosa porque otros ya se habrían cansado.

Soy guionista y vivo en Andalucía, no soy española pero por ahora no encuentro un lugar en el que me apetezca vivir más que en Andalucía. Salí de Venezuela en una aventura romántica en el sentido literal de la palabra. También estaba bastante harta del folclorismo de un gobierno que ha logrado dividir de manera irreconciliable a un país entre los alucinados que apoyan a un folclórico aspirante a dictador y una oposición atorrante y carca que le adversa cada vez con mayor torpeza... Entre ellos unos pocos que tratan, con escaso éxito, de mantener la cordura. Como no me gusta pertenecer a grupo alguno hala... hice la maleta (enorme por cierto) y me largué a Madrid aprovechando una beca para hacer un curso medio traído de los pelos que a la vez me servía para llevar a término una relación que había empezado en internet (lo dicho antes: soy muy típica) y a lo tonto o no tan tonto, duró cuatro años con luces y sombras.

Ahora estoy por definir todo otra vez, me pasa cada cierto número de años y supongo que le pasa a todo el mundo, de manera menos radical talvez y es que cada cambio de etapa en mi vida ha traido desde saltos interoceánicos hasta saltos intersexuales, una amiga me dijo una vez que yo siempre estaba between, yo más bien creo que siempre he estado al borde; al borde de cagarla totalmente, al borde de hacerlo genial, al borde de la adicción, al borde de una vida casi monástica, al borde de la homosexualidad y por supuesto de la heterosexualidad. Oscilando permanentemente entre la pureza y el arrabal, lo divertido del asunto es que la pureza o el arrabal cambian de lado según la perspectiva de quien esté observándome o de la mia propia...