Porque nadie tiene derecho a decirle a otros como deben vivir.

Porque todos tenemos derecho a la libertad de poder elegir, con quien dormir, tener sexo... tener hijos, casarnos o no.

La homosexualidad no es una gripe que se pueda curar con una pastilla. No son los homosexuales los enfermos, lo son los homofóbicos, los intolerantes, los fanáticos y todos los que de una u otra manera quieren imponer a los demás sus creencias y estrecho modo de ver la vida.

Vive como quieras. Ten mucho sexo... o no, ten o adopta muchos hijos... o no, cásate... o no. VIVE COMO SE TE PEGUE LA GANA, es tu unica obligación y a los fanáticos... déjales que cuiden sus propios armarios.

Especialmente dedicado a: Benedicto XVI, Antonio María Rouco Varela, Benigno Alvarez, Aquilino Polaino, Ana (manzanas y peras) Botella, Angel Acebes, Federico Jimenez Losantos y resto de la lista de intolerantes de la Marcha del 18 que por más que vociferen, no superan al más extenso aún, grupo de seres humanos que creemos en la libertad del individuo.

Fotos: flickr.com
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