Quiero aclarar que no me gusta la LOE, como a mucha gente, pero justo por todo lo contrario. Ahora... solo quiero hablar de manifestaciones y MANIFESTACIONES



Con esto de que la derecha le ha cogido el gustito a la calle se hace indispensable ahora hacer una distinción entre manifestaciones vulgares, corrientes, caóticas y MANIFESTACIONES, ordenaditas, con pancartas pulcramente hechas, pegatinas increíbles, aviones fletados, autocares cinco estrellas y cobertura mediática digna de la llegada del hombre a la luna. Es que tres mil millones de euros y otros aportecillos dan para uno que otro capricho, siempre que no sea, claro está, cargar con los salarios de los profesores de religión y el coste de sus escuelas de cupo limitado a morenitos.

Así que de ahora en adelante, llamaré MANIFESTACIÓN a aquella que tiene conexión directa a la emisora cuyos guiones los escribe el mismísimo DIOS en persona y los leen ante el micrófono, sus enviados más brillantes: Federico y César. Yo como soy atea y trato de hacer mérito para cierto ranking de La Coctelera, prefiero llamarles miserable pequeñín y gordito inenarrable, pero ya todos saben que jamás me ganaré el paraíso.

MANIFESTACIÓN es aquella financiada con los tres mil millones que el Estado le da a la iglesia (eso nos pasa por no marcar “otros fines”) y la calderilla del Opus, Foro de la Familia, etc. No crean que es mucho, digo porque han pedido aumentos aquí y allá, pero al menos le sirven para pagar estas reuniones multitudinarias súper chic que los demás nunca podremos igualar, no tanto por el dinero, sino porque somos unos trasnochados, caóticos, desordenados, malos ciudadanos y peores personas.

Entendámoslo de una vez porque parece que la rancia derecha española ya sabe lo sabroso que estar manifestándose, sobretodo si lo hacen tipo turismo hight class, y no parecen dispuestos a dejar la calle al menos hasta que vean a uno de los suyos, los decentes, los que si quieren a España, montadito de nuevo en el poder. Así mientras más pronto aprendamos la diferencia entre lo que solemos llamar “manifa” y una MANIFESTACIÓN con todas las de la ley, más fácil nos será digerir las cosas.

Yo me atreveré a poner aquí una lista de diferencias y la dejaré abierta para recibir vuestros aportes. Viva la democracia en este cutre blog que en general, sólo lo visitan cuatro “progres” trasnochados, alguno de ellos, me incluyo, hasta con opciones sexuales diferentes a la que la “gente de bien” suele aceptar:

1.- Una “manifa” es la protesta de gente que no es de derechas, por supuesto no son buenos patriotas y casi todos quieren la “balcanización de España”. Para colmo suelen ser asiduos oyentes de los perversos de la Cadena Ser y leen El País al menos una vez por semana. Una MANIFESTACIÓN por el contrario, además de ser una reunión de lo más decente de España, cuenta con la bendición divina, no sólo por la presencia de sus representantes directos en la tierra, sino por el mensaje que a través de Federiquito y la Cadena COPE, envía el que está arriba. Al menos los domingos compran el ABC, los más fervorosos LA RAZÓN y sus internautas, tienen a Libertad Digital de primero en su lista de favoritos.

2.- Una “manifa” es aquella en la cual, no lo neguemos, se cuenta con algunos autocares y una que otra pancarta medio decente (siempre me asombra la manía de los “progres” con esas horrendas cartulinas escritas con rotulador), la gente lleva botellines de agua que suele verterse encima para ir por ahí chorreando con un aspecto lamentable y paran de cuando en cuando en busca de una cerveza. Una MANIFESTACIÓN cuenta con muchísimos más autocares y uff… Lo máximo: aviones fletados, todo un lujo que un progre de tres y un cuarto nunca se podrá dar. Pagado puntualmente por la Santa Madre Iglesia (¿Ya dije que tres mil millones dan para mucho?) y sus satélites, lo que los hace sino cien por ciento protegidas por el altísimo contra accidentes, al menos garantiza a sus pasajeros el ingreso al cielo si por desgracia, alguno llegara a pinchar (demás está decir a donde irán los de la “manifa”). Pancartas casi de diseño, recordatorios, estampitas de todas las vírgenes, la bendición del Papa, cochecitos ultramodernos para los bebés, niños peinados como querubines y cada quién lleva un lunch hecho por mami, que cumple con todos los requisitos nutricionales.

3.- En una “manifa” alguna actriz, director, cantante o peor aún marica o transexual —sino las dos cosas, transexual-actriz, marica-cantante que follón— lee un manifiesto plagado de pensamientos trasnochados, por lo general, atentatorios contra la moral, las buenas costumbres y la grandeza de España. En una MANIFESTACIÓN, como está mandado una linda ex Miss Mundo (lo de la nacionalidad Dominicana ha sido una estrategia por lo menos habilidosa) lee p-a-u-s-a-d-a-m-e-n-t-e un texto muy decente y sobretodo muy patriótico, faltaría más.

4.- Una “manifa” es aquella en la que una serie de homosexuales detestables, se visten o se desvisten de manera insolente. Por no hablar de los políticos de la “manifa” que hijos míos no se que le pasa a esta gente que casi siempre les queda tan mal la corbata. Si es que llevan corbata, porque uno que otro va, sin vergüenza alguna, en mangas de camisa o camiseta. Vaya horror estilístico. Nada que ver con las exquisitas y planchadísimas ropas de los obispos, las inmaculadas monjas, los tocados de algunas señoras, tan elegantes ellas, el taller tan apretadito de la ex ministra de Educación y ese mechoncito ultra cuchi de Aceves que se mueve tan gracioso cada vez que se toma esas pausas sexys entre paaaalabra y paaalabra. Debo admitir que comparado con la MANIFESTACIÓN anti Matrimonio Gay, una diferencia se ha perdido y es que ahora nuestros PP boys han decidido en ese genial juego de confusión que se traen, dejar la corbata en casa y hasta permitirse una arruga en la camisa, espero no hayan tenido luego rozaduras en la piel, ellos siempre tan planchaditos como los Obispos deben haber sufrido horrores con unas camisas un poco arrugadillas.

5. Una MANIFESTACIÓN es el “pulso de la calle”, es España dividida, es la posibilidad de una importante fractura social, vamos… Es ni más ni menos la advertencia de que ignorar sus protestas significaría la caída inevitable en el abismo… Una “manifa”, es el rojerío, homosexuales, artistas y cineastas (subvencionados claro) y cualquier otra gente que no entre dentro del calificativo de “familias honorables”, agitadores de oficio, malintencionados que protestan por unos “hilillos de nada” y quieren llevarnos a un antro de perdición, atentando contra la familia tradicional al promover los matrimonios de invertidos. Gente a la que si se les hace caso conducirán a España indefectiblemente hacia el abismo.

6. La actitud del Gobierno por supuesto, debe ser distinta entre una “manifa” y una MANIFESTACIÓN. Me explico: un millón de personas o más, pidiendo el regreso de las tropas de Irak (los “progres” defendiendo moros como siempre), no son más que alteradores del orden público, unos políticos de medio pelo y unos artistas desordenados. Más o menos la misma cantidad pidiendo la retirada del proyecto de Ley de Educación del anterior gobierno, es la misma cosa. No puede por tanto el Sr. Presidente hacerles caso alguno, porque su deber “es gobernar”, así que mucho menos puede, si es que aprecia su cargo, recibirles en la Moncloa. Ahora bien, medio millón (yo es que soy así, atenida a las cifras oficiales) de ilustres españoles de bien, diciendo “NO al matrimonio Gay” o “NO a la LOE”, muy bien vestiditos, acompañados por los obispos y la plana mayor del PP, no son unos pancarteros cualquiera ¿recuerdan ese apelativo? No señor. Ellos son el “pueblo de España”, los defensores a ultranza de la “libertad” (esto es lo máximo). Por supuesto esperan y es de recibo, que el Presidente les de audiencia recogiendo de buen grado todas sus solicitudes. De lo contrario no es más que un autoritario, de poco talante al que “se le ve el plumero” y de nuevo regresamos al peligro de… ¿Ya lo saben? Caer en el abismo. Definitivamente un buen patriota siempre deberá darle a sus palabras un solemne tono apocalíptico.

7. ¿Lo mejor de todas las diferencias? Las matemáticas: Es cierto que todos los organizadores de MANIFESTACIÓN y de “manifa” tienen sus propias cifras y que esas cifras tanto en los cálculos de los gobiernos como de los medios, tienden a ir a la baja, pero en la MANIFESTACIÓN si que se da el milagro de la multiplicación de los panes, representado en algunos medios. Veamos: En la Marcha por el matrimonio Gay, somos más de un millón decían los marchantes. Ciento veinte mil (eso fue ya el castigo divino y divisorio más asombroso) decía la policía. Cuatrocientos cincuenta mil decía El País. DECENAS de miles dijeron el resto de los medios… En Marcha contra la LOE, somos más de un millón decían los ilustrísimos organizadores. Cuatrocientos siete mil, decía la policía. Trescientos cincuenta mil decía El País en sus cálculos y gráficos. Un millón y medio diría la Comunidad de Madrid, Libertad digital, y unos cuantos portales de internet: CERCA DE DOS MILLONES DE PERSONAS PIDEN LA RETIRADA DE LA LOE… ¿Ven escépticos como ser un buen católico si obra milagros?.

Por supuesto y repitiendo una idea prestada, es muy fácil, y extremadamente satisfactorio, ser una MANIFESTANTE cinco estrellas con buenos DJs incluídos. No dirán que lo de Pink Floyd no está súper (Lean la Crónica de EL BLOG DEL AUTOBLOG, muy completa). Yo me voy a pensar seriamente si me salto la valla porque al fin y al cabo la estética de la izquierda nunca me ha calzado demasiado bien. Y es que resulta por lo menos innovador que la gente salga a la calle para exigir “libertad” a la hora de decidir la educación de los hijos, en escuelas con cupo limitado, paso negado a los inmigrantes y el rosario de la diana, eso si… Siempre que salga del bolsillo del Estado y no de los excelsos manifestantes o de la Santa Madre Iglesia que los parió (ya se me salió lo progre insolente y maleducada)…

Si tienen más diferencias entre MANIFESTACIÓN y “manifa” las van dejando aquí que puedo ir actualizando, con el correspondiente crédito claro está… Aviso que no soy ni políticamente correcta, ni siquiera demócrata así que pondré sólo las que se me antoje, vamos que a mi también “se me ve el plumero”.

Nota al margen: Si a alguno se le ocurre comentar cómo yo, extranjera, tengo la osadía de escribir tan insolentemente sobre un magno acontecimiento político español, les comunico que el permiso me lo dio una ex Miss Mundo.
Y ah… Yo si marco “otros fines sociales”.

Fotos: Orgullo, M. Ramirez,
Nunca Mais
Resto: La Vanguardia

Interesante: Los Cálculos del Manifestómetro.