Si Dios me hiciera una señal, como abrirme una buena cuenta en un banco suizo. Woody Allen: "La última noche de Boris Grouchenko"


El problema con mis enlaces me tiene un poco fastidiada y no me anima a escribir ultimamente. Es que siendo como soy, animal de costumbres, me cuesta decidir emigrar de La Coctelera. Mientras decido, prefiero el humor gráfico y elijo éste porque creo en la NO CENSURA por cualesquiera que sean los motivos, algo que los medios no suelen cumplir aunque ahora algunos se muestren defensores a ultranza de la libertad de expresión. Un buen ejercicio de hipocresía porque ése derecho siempre se ha ejercido "a la carta".








Ya me gustaría ser tan importante como para causar un "conflicto internacional", pero a esta menda solo la leen unas cien personas los días buenos y menos de la mitad el resto, que son casi todos. Así que puedo publicar lo que quiera que nadie podrá boicotear mis ventas (los diez euros que he acumulado en google durante 7 meses no creo que interesen demasiado) y cualquier otra amenaza sería una estupidez dada mi extrema insignificancia, que de no ser así, seguro la libertad de expresión de este Blog, sería tan "a la carta" como cualquier otra.











Eso si... Hay para todos. Que me gusta incordiar pero con justicia (vaya palabreja).















De todas forma yo prefiero seguir parafraseando a Buñuel: "ATEA, GRACIAS A DIOS"... Hoy más que nunca, visto como está el patio de las convicciones religiosas.

Y quien sabe, si un ser supremo existiera, el de los unos o el de los otros, el resultado sería éste: